No tengo una razón en específico para escribir esta entrada, simplemente, a las 4:43 de la mañana del 7 de Julio, estoy aburrida y algo frustrada. Como ya he dicho varias veces "las noches son lo peor", y escuchando mi última creación, no he podido evitar pensar en lo que siento respecto a mis proyectos. He hecho mil cosas, vídeos, dibujos, covers, montajes de audio, fanfics, y ¿qué queda de todo eso?
Nada.
No vale absolutamente nada, me dejo las pestañas, las manos, la voz y los oídos en ellos, y no logro NADA. Una efímera recompensa en forma de halago, creo. Hago mil cosas y no destaco en nada, y bien sabemos que en este mundo el mediocre no llega a nada. No gano nada ni voy a llegar a nada, supongo.Tengo ganas de llorar ahora mismo. Hacer las cosas que adoraba ya no me llena. Dibujar ya lo hago de forma esporádica, cuando me "viene la inspiración", pero me canso, lo dejo, y me llena de ansiedad y estrés.
Y AÚN ASÍ LO SIGO HACIENDO, ¿¡POR QUÉ!?
¿Sigo esperando una recompensa? ¿Algo? ¿Qué? Me siento vacía. Soy una envidiosa de mierda. Quiero ser popular, quiero que me admiren, soy tan terriblemente egocéntrica. Doy asco. Me doy asco. Y no lo entiendo. ¿Por qué soy egocéntrica si no creo que yo valga la pena como centro? Soy un lío de expresiones vacías y sin sentido que intento juntar con palabras que se quedan solas bajo la lluvia que estoy escuchando ahora mismo.
Dicen que solo hay que ser constante, pero yo no veo ninguna recompensa al final del camino, y estoy cansada de no tener recompensa, porque soy egoísta. En aquella temporada que tuve para pensar me di cuenta. El por qué no soy alguien para nadie. No soy el súmmum de la lindura (comportamentalmente hablando). Ni de la generosidad. Ni de la... nada. Tengo mis defectos, y he estado tan terriblemente ciega que me fijaba solo en los defectos que no le importan a nadie más que a mí. Mi cara, mis dientes, mi estatura... Pero ahora me doy cuenta de los defectos que a la gente le importan: Soy borde, egoísta, cruel, depresiva, envidiosa...
Por eso todos y nadie me tienen en cuenta, porque no valgo apenas. Porque hay gente mil veces mejor porque destaca en algo. En su seguridad, en su generosidad, en su monería, en su dedicación.
No recuerdo cuantas veces, tumbada en mi cama, he hecho el mismo gesto. Extender la mano hacia el techo, intentando alcanzar algo, consciente de que no voy a agarrar nada, pero aún así, continúo, llorando, hasta que cierro la mano y bajo el brazo, para descubrir una palma vacía.
Oh, sí, sin duda, las noches son lo peor.
Soy Ella, y Rolling Girl.
No tengo ganas de escribir más.
¡Já! Ni que sirviera de algo.
Adiós y nos leemos en la próxima entrada. Gracias por leer... más que por leer, por hacer que tenga sentido que escriba.
Un abrazo.

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